Consejos para unos pies perfectos este verano

La temperatura sube, vamos a la playa, usamos sandalias… pero ¿cómo tienes los pies? ¿Te habías olvidado de su estado durante las estaciones de frío o mal tiempo? Te damos unos cuantos consejos para que los luzcas perfectos y sanos este verano.

pies perfectos este verano

 

– Baño caliente de pies. Se puede realizar una vez en semana. Sumérgelos en agua caliente con sal gorda durante al menos media hora. No supone un gran esfuerzo ya que lo podemos hacer mientras tenemos la mascarilla del pelo puesta o mientras realizamos algún tratamiento para cuidar las uñas de las manos. Este sencillo tratamiento hará que notemos los pies mucho más descansados y relajados.

– Baño de pies con agua caliente y agua fría. Puede servir de complemento del baño anterior y es bueno que cada semana o cada 15 días realicemos el baño caliente durante unos minutos y seguidamente alternarlo con un baño de agua fría, esta operación se realizará durante tres o cuatro veces. Alternar un baño de agua caliente con agua fría mejora la circulación de los pies.

– El limón ayuda a evitar el mal olor, añade algunas gotas al agua con la que realices los baños anteriores.

– Piedra pómez. Es un elemento indispensable para el cuidado de los pies. Esta roca volcánica de baja densidad y elevada porosidad la podemos encontrar en los supermercados. Una vez por semana, después de la ducha o el baño caliente de pies, debemos raspar, con esta piedra, aquellos puntos de los pies donde se suelen formar durezas o callos (talones, zonas de fricción, etc).

– Masajes. Masajear los pies todas las noches ayudándonos de una crema hidratante o de aceites aromáticos evita las durezas y aporta relajación. El masaje se ha de realizar con las dos manos y en movimientos circulares aportando un poco de presión sobre los pies.

– Andar descalzo, hacer rotaciones de tobillos y andar de puntillas son algunos de los ejercicios que se consideran fundamentales para fortalecer los pies.

– Pies limpios y secos. Después de la ducha o el baño nos secamos bien todo el cuerpo pero ¿los pies también? Para que no se produzcan hongos es muy importante que los pies se encuentren siempre bien secos.

– Exfoliar los pies. En un tarro vertemos aceite corporal (puedes usar el que prefieras) y añadimos una cuantas cucharadas de azúcar en él. Este es un exfoliante ideal para aplicarlo con un masaje.

 

Fuentes

www.ellahoy.es

www.mejorconsalud.com

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